Enamorada mía, por que te escondes en refugios transparentes, solo animas mi fuego, por que escandalizas si todos en la casa callan, por que me alegra verte noche a noche, volando o caminando, hablando o solo mirándonos, imaginando que el éter todo del astral es nuestro, porque murmuras, sin decir palabras.
Corazón, por que estas y no estas; por que le escribo a la imagen del enamoramiento y no a la diosa de mi dialéctica.
Mujer recuerda que aun en el absurdo del éter, en la ignominia de lo material yo te seguiré imaginando, hasta que un día vea que ya no eres anhelo y que la ilusión se cumple y de que mis letras no son para el deseo de estar y-o tener a alguien a mi lado.