martes, 22 de junio de 2010

los sueños
no cuestan.

solo te quitan tiempo.




los sueños
cuestan;

fe, voluntad: desgaste, frustración, impotencia, criticas, menosprecios, burlas, sueño, vida, diversión, amor, perdidas....



por cual nos vemos ¿los que cuestan o los que no cuestan?

lunes, 7 de junio de 2010

Ha existido a lo largo de la historia reyes del mundo, de la humanidad, hombres que con gran conocimiento, con fe sobre todas las cosas, con la venia de la gracia divina, con humildad y conciencia plena de la vida, dirigen el rumbo.

miércoles, 28 de abril de 2010

De estos blogs

El escritorio se desnuda
el perfil se edita
por eso del humor

Las entradas, que también son salidas (del alma)
se resuelven así mismas, pero solo hasta que un comentario
le de su vital chispa

los blogs se revisten de expresión,
de una libación a lo eterno que parece la red.

los caminos son el libre escribir, según la mejor forma que se crea, según la forma en que se viva, las imagenes ayudan. ahora mas que nunca la escritura reafirma el menester de su rigor.








Relato del cual me acorde al escribir lo de arriba.

En Uno de mis viajes astrales.
uno de esos tantos en donde me llaman (me jalan pa que me salga del cuerpo)

Andaba entre palmeras enormes de un jardín enorme, como volando brincaba, seguido como muchas veces, de unos individuos (a veces de veras me creo esquizofrenico) que a la par competíamos para llegar a una meta, como muchas otras veces me perseguían por que iba a la delantera, siempre sabiendo que en esos remotos mundos el riesgo, el deseo de no morir, son una puerta que abren efectos enervantes.

Así como en otras competencias de salvación de vidas, gané.

lunes, 19 de abril de 2010

Ya hace un tiempo

se que algo de lo que leen se llevaran a sus sueños.

Hay tantos misterios en la vida, en la existencia, doy gracias al Padre por darme la oportunidad de darse a ella, su valor más grande, su verdad, su movimiento, su progreso aplastante.

Yo ofrezco mi vida también.






Relato.

Hacia la madrugada de un día de verano, regresaba de un viaje, enojado. Venia con unos amigos, colegas de vida, que me seguían el paso (unos cuantos atrás) aterricé primero, traía una caja por la que varios morirían, ya en suelo caminamos por donde los comerciantes ambulantes se ponen, dejaron un callejón para caminar; de Pronto las Luces blanquiazules del rayo aparecieron para derrumbar a un caminante. Don E., un viejo sabio, hizo esperar a los colegas mientras curaba a este hombre casi fenecido. Enojado aun (hoy no recuerdo por que) seguimos.

Volví a tomar vuelo. Resulto ser que nos seguían, ya nos esperaban en el destino.

miércoles, 24 de febrero de 2010

A la oscuridad



es
mucha
tu
presencia
pero
es
más
grande
la
fe
y
la
fuerza.

martes, 23 de febrero de 2010

Dos aves Blancas

Vi a dos aves blancas pintando el cielo, de noche, una tras de otra, a veces a la par.
las ví en la boveda sin estrellas, al mismo tiempo parecia no haber nubes, solo un azul rey pleno.
Tenian volumen como de palomas, pero eran mas grandes, quizas como loros, pero más fina estampa. Pensé demasiado tarde en fotografiarlas, la contemplación fue.

Fue bello el contraste, extraño, dos aves yendo a casa tal vez, ya tarde.

He visto mucho al cielo últimamente, y me ha dado bellas imágenes que ahora son mentales.





Saludos a los saludables.

viernes, 12 de febrero de 2010



Ha pesado el tiempo,
ha pasado,
irremediable, irresistible,
ha caminado el gran doctor de los humanos.

Se hace presente en el pasado
y se piensa:
por que recordamos existimos.

Camina el tiempo matando a sus hijos,
los momentos
Crónos come, las ínfimas existencias...
... después, la vida sigue, no hay muerte.

Han pesado los hechos,
temblores, inundaciones,
por el tiempo, por el cambio de él,

se renueva y se viste
de verde olivo
o de negro y capucha,
o de blanco vetusto y sonriente barbón,
según lo amerite la acción.

pero se le culpa
por ser inclemente a su paso,
así mismo.

Echan en cara, a su sempiterna benevolencia,
¿no sabemos que con él no se juega?
solo accionando el tiempo premia.

Estas palabras que son sentencia,
me recuerdan,
que poco he dejado al tiempo.